Pues aquí os dejo un poco mas de rock and roll!!!
SEDUCEME.
Me llama un amigo por un asunto que, según el parece que le urge. Quedamos en la terraza de un bar de la plaza Easo en Donosti. Cuando llego le veo sentado con el móvil en la mesa y una sonrisa de idiota que me hace sospechar que el encuentro va a ser breve. Me siento, le saludo, y el justo levanta un poco la cabeza para responder al saludo e inmediatamente volver a su delirante actividad telefónica. En un momento de soberbia me dice- ahora te atiendo- como si yo hubiese requerido de su presencia. El camarero tarda unos cinco minutos en traernos la consumición, mientras el muy imbécil sigue engullido en su comedia ridícula. No tengo la mas mínima tolerancia hacia este tipo de personas, maleducados, inmaduros, que desprecian y te hacen perder tu tiempo sin ruborizarse los mas mínimo. Algunos a esta falta de educación la llaman phubbing y que, no es otra cosa que, un montón de idiotas despreciando a la persona que tienen en frente con su desmesurado y obsesivo uso de sus teléfonos. Según expertos en el tema no es mas que un trastorno que influye en la capacidad de autocontrol del usuario. No son capaces de estar mas de dos minutos sin tener el impulso de mirar al celular, es decir, enfermos obsesivos patológicos que, en algún lugar recóndito de sus teléfonos son los reyes o reinas de la fiesta, los tont@s de turno que tienen que alegrar a otros cretinos de la misma calaña las 24 horas del día. Así que, nada mas tomar la consumición le dije a mi colega que iba al baño ( el ni se inmuto) y me marche. A los veinte o treinta minutos de haberme ido parece que cayo en la cuenta. Me hizo dos o tres llamadas que no cogí y me mando algunos whatsapp que tampoco conteste.
Eran las fiestas de San Juan de Hernani, una amiga a la que no veía desde hacia tiempo me llamo para quedar para comer, me pareció una buena idea. Nos vimos, nos dimos dos besos, nos sentamos en la mesa para pedir la carta para comer, saco el móvil y se jodió. De vez en cuando levantaba la cabeza para preguntarme: que es de tu vida ? y volvía otra vez a su estúpida obsesión. Saco fotos de la comida que iba enviando al momento, ella también se saco varias fotos con cara de idiota, saco fotos del lugar y hasta del camarero. Mientras ella subía todo el arsenal un montón de bobos acomplejados y sin un mínimo de auto estima como ella iban mandándole memes estúpidos. Intentar mantener una conversación con una persona de este tipo es un autentica perdida de tiempo. Durante un segundo te miran a los ojos para volver inmediatamente a su obsesivo patio de enfermos mentales. El bar donde comimos aquel día tenia dos puertas, así que me levante, fui a la barra, deje la comida pagada y me marche sin decirle nada. Al igual que mi otro amigo, en cuanto noto que mi ausencia era mas larga de lo normal me empezó a llamar por teléfono y ha mandar mensajes a los que, evidentemente, no hice ni puñetero caso. Tengo varias "anécdotas" de este tipo que han terminado de similar manera. No soporto a esta cuadrilla de trastornados mentales enfrascados en un teléfono móvil que son incapaces de sostener una conversación sin mirar cada minuto al celular. Irrespetuosos para con la, o las personas que tienen enfrente. Admiradores de la vulgaridad, de la ordinariez, de la grosería chabacana y con pocas luces. Entretenimiento para idiotas poco exigentes y adictos al consumo de internet y las redes sociales. No tienen el mas mínimo autocontrol lo que acaba convirtiéndose en una severa adicción. En algunos casos hasta tienen dobles vidas o funcionan a escondidas, han normalizado su comportamiento sin ruborizarse. No sueltan el celular en ningún momento, necesitan tener la "droga" cerca, como el alcohólico el vino. Generalmente este tipo de personas buscan la recompensa o gratificación instantánea, o la necesidad de escapar de situaciones o problemas emocionales. Este consumo desproporcionado, como en otras adicciones, hace que el cerebro libere dopamina, lo que termina generándote una autentica adicción. En definitiva, si te encuentras con un perfil de estos, es mejor que no pierdas el tiempo y salgas por la puerta de atrás.
Mientras me comeré un bocadillo de mortadela con salsa de ancas de rata y revuelto de uñas de jirafa.
Patxi Sagarna.
No creo en los instrumentos que solos sirven para hacer melodías desafinadas.
No creo en la magia que describen los poetas.
No creo en historias que al final son solo folios en blanco.
No creo en la vida con grilletes.
No creo en la pasión que no sirve para abrigar los inviernos.
No creo en las iniciativas de los cobardes.
No creo en el amor que se deja seducir sabiendo que serás olvidado precipitadamente.
No creo en los que conducen la vida por carreteras muertas.
No creo en las indicaciones de los perturbados.
No creo en la otra vida si no arriesgas nada en esta.
No creo en el Dios que me han asignado.
No creo en ese día que tiene que llegar si no lo persigues afanosamente.
No creo en los charlatanes que solo intentan despistar el fracaso.
No creo en la oración que solo sirve para engañarle al alma.
No creo en las flores que se marchitan con una sonrisa forzada.
No creo en la pasión ciega que tropieza por todas las esquinas.
No creo en las ocasiones sin riesgo.
No creo en el cariño organizado.
No creo en los cuentos que no se puedan materializar.
No creo en los que se conforman con la menudencia.
No creo en los sueños que se mutilan por las mañanas.
No creo a los ojos que no me miran por dentro.
No creo en el amor por escrito y precepto.
No creo en la inteligencia que espera sentada en un banco.
No creo en el mundo que vive entre sorbos de resignación.
No creo en ti, no creo en vosotros ni en vuestro fugaz ardor.
Porque recuerda. Nadie estará para curar tus heridas, secar tu llanto y aliviar tu dolor, todos habrán huido apresuradamente.
Y yo, que ya sabia que erais como sois, seguiré emanando libertad.
Porque es mejor la libertad con peligro que la paz con esclavitud.
Patxi Sagarna
Seguramente, alguna vez has sentido esa sensación de estar viviendo en un mundo que ya no te pertenece. Como si, de repente, te hubieses despertado de un sueño en el que todas las reglas del sentido común con las que convivías se hubiesen visto alteradas y ya no sirviesen para nada. Te ves en la obligación de encajar en sentimientos que no te corresponden, en ideas que detestas pero que, dependiendo de donde vivas y en que entornos te muevas no te queda mas remedio que digerir, aunque después, en tu interior, te estén casi enfermando de forma emocional. Es como si, al mundo, le hubiera entrado una especie de tumor cerebral irreversible, y tu, que vives dentro de ese mundo tuvieses que andar esquivando células cancerígenas cada dos por tres. Es normal que cada vez se apueste mas por la inteligencia artificial, la natural brilla por su ausencia y, aunque las dos sean cosa de humanos quien sabe, igual un día hay un cruce de cables y se hace el milagro. Al final, al cabo de una vida por una cosa u otra, terminamos viviendo mas momentos que no nos pertenecen que los que realmente nos pertenecen, nos implantamos una especie de auto castigo para con nosotros mismos que, tarde o temprano, nos va desplomando poco a poco. Pero dentro de semejante jardín de mierda se logra sobrevivir. Siempre hay alguien en tu misma frecuencia con quien ocupar ese pequeño espacio que aun esta en verde, sin haber sido mutilado. Alguien con quien escapar de esta miserable realidad que no te pertenece. Alguien que no tenga vértigo por la vida. Porque la vida nos da vértigo, nos aterroriza vivir, nos aterroriza sentir, nos da pavor decidir, cambiar. Nos gusta vivir en la limosna, no nos gusta estar entre hombres y mujeres de verdad que puedan delatar nuestra inmadurez, nuestra bobada, que nos abran los ojos, preferimos relacionarnos con lo tontorrón, con el vacío, con lo insustancial, con lo superficial. Por eso nos gusta ocultarnos tanto en las redes sociales, en esa especie de estercolero donde nos sentimos "alguien" y donde escapamos y despistamos nuestra cruda realidad, la que tarde o temprano va a caer sobre nosotros mismos como una guillotina. Intentamos sacar brillo a los zapatos untándolos de barro. Ya no sabemos tener una conversación mirando a los ojos. nos da miedo lo verdadero, lo real, lo transparente, estamos abonados a lo fingido, a lo artificial, a lo postizo. Nos han metido en un molde del que se han hecho millones de copias. Pero aun hay personas que logran romper ese molde y escapar, personas con coraje, con dignidad, que no se dejan sobornar ni contaminar de ese aire devastador que terminara por ahogarte. La vida son terremotos, tempestades, primaveras, curvas peligrosas, llanos, sol, oscuridad. Acostarte todos los días sin tener un sueño factible a tu alcance es desolador. Mientras espero a que esto cambie, me comeré un bocadillo de Cardiocephalus en salsa de calcetines sin lavar con guarnición de diarrea de cerdo de la Patagonia. Patxi Sagarna.
He buscado entre rincones haber si aun quedan noches.
Se desploman muchas torres sin que corra tanta sangre.
He paseado entre ladrones y me convertido en duende.
Me topado con la muerte y he tenido suerte.
Y por favor no te rindas si ves que tu camino se despista .
Y ahora que estas de visita dibuja en tu cuaderno una sonrisa.
Si camino entre empujones se me acercan los bribones.
Si me arrimo a los cobardes se me pierde el equipaje.
Si convivo entre guardianes se me caen los pantalones.
Ya no tengo mucha prisa por llegar muy pronto a misa.
Y ahora que hoy todo se olvida espera que amanezca en otra orilla.
Porque no habrá mas caricias los días que se apague tu sonrisa.
Y ahora quiero estar en la velada una vez mas en la ciudad soy vendaval.
Y ahora veo todo en blanco y negro una vez mas voy a salir a molestar.
Viajo en trenes de colores con destino a todas partes.
Si la vida es embustera me la salto a la torera.
Y por favor no te rindas si escuchas que tu voz se difumina.
Y si te ves de rodillas no pagues con reproches ni desidia.
Patxi Sagarna.
Letra de la canción NO TE RINDAS.
Todas las promesas que hiciste en la Noche Vieja del 2023 para el nuevo año 2024 y que, seguramente, por miedo o pereza terminaron en saco roto o en frustración son, seguramente, las mismas que este fin de año del 2024 has hecho para el 2025 pero que terminaran aparcadas nuevamente para el 2026. Es así como los años terminan resultando frustrantes, agónicos, repetitivos. Vas viendo como tus sueños, tú cuerpo y tus emociones se van marchitando y, el pensar y pensar para no hacer absolutamente nada después se convierte en una especie de "labor cotidiana" que termina pasando factura. Tanto posponer las cosas produce desencanto, angustia, inquietud, ansiedad, incertidumbre, congoja, desconsuelo. Ver como tu vida se convierte en una especie de relato repetitivo, ver como tus pactos contigo mism@ no tienen ningún recorrido, sentirte a ti mism@ hablar y tener la sensación interior de que eres un loro de repetición acaba por desgastar a uno mismo. Y si ya eres de los que esperas de que las cosas cambien por inspiración divina o política, vas listo. Otros, aguardan sentados a que llegue una especie de ángel caído del cielo y les resuelva la ecuación. Cada uno afronta y despista el naufragio a su manera. Algunos, estarán ahora mismo muy probablemente enfocando sus pensamientos en las vacaciones de verano, ésta, suele ser una de las formas mas estúpidas de entretener y distraer al vacío. Y llega un día en que las luces del cine se encienden porque la película ya se ha terminado y tu solo te has enterado del ruido de las palomitas y poco mas. Al final, ni has visto la película y lo que es peor, ni has participado en ella. Y llegara el 2027 o el 2028 y ya ni si quiera habrá promesas postizas que hacer porque las cosas se te fueron de las manos hace tiempo. Ya ni si quiera invertirás tiempo en pensar en las putas vacaciones de verano, el desencanto ya será absoluto. Aguantaras el día a día de forma artificial, por instinto de supervivencia y poco mas. La llegada de la primavera y los primeros rayos de sol y calor te inyectaran una especie de adrenalina embustera que no tardara mucho en desvanecerse para volverte a sumergir en tu hábitat natural que, no es otra que, la crisis y el declive. Los únicos recuerdos que coexistirán contigo son los de todo aquello que no hiciste o todo aquello que dejaste pasar, todo el tiempo desperdiciado en pensar, o todo el tiempo mal gastado en chorradas efímeras que no aliviaban tu aflicción y desconsuelo ni por un minuto. Feliz 2035. Patxi Sagarna