Murió Fernando Esteso, un gran actor que, alcanzo sus mas altos niveles de popularidad a finales de los 70 y principios de los 80. Junto a su compadre de reparto Andrés Pajares, fueron los reyes del humor con delirantes comedias que abarrotaban los cines por aquella época. Criticados por unos y aplaudidos por otros. Criticados por personas o personajes que, a día de hoy y sin ruborizarse lo mas mínimo, apoyan a gobiernos y políticos arrogantes, soberbios, chulos de putas, farloperos, enchufados, psicópatas, machistas, incendiarios, analfabetos e ignorantes. Inútiles, ególatras y narcisistas. Capaces de salir enfarlopados hasta las cejas en una rueda de prensa mientras el país ardía en llamas o, cuando decenas de ciudadanos, fallecían por que el agua les traspasaba el cuello mientras ellos estaban de copas flirteando con alguna periodista. Habría que haber esparcido las cenizas de los fallecidos en los asientos del congreso de los diputados pero, no hay cenizas suficientes para tanto hijo puta. Estos son los reyes del drama, pero del drama de verdad, no de película. No hay mas que escucharlos en cualquier entrevista o debate representando lo que realmente son, unos auténticos analfabe@s intentando hacerse pasar por cultos, ingeniosos o perspicaces. Estos idiotas que, hacen que, medio païs descarrile y otro medio este apunto de hacerlo. Babosos que no entiende mas que de putas y ladrones y que, no valdrían ni para el guion de una película cómica de Mariano Ozores dado su talante indecente, ridículo e inmoral. Esteso, con su humor característico, nos mostro esa España de chulos, mangantes, vividores, puteros y catetos que, a día de hoy, sigue mas vigente que nunca. D.E.P Fernando y, gracias por mostrarnos lo que realmente somos y no lo que nos quieren hacer creer que somos. Patxi Sagarna
jueves, 5 de febrero de 2026
lunes, 26 de enero de 2026
A DONDE VAS (nueva cancion )
Hoy estrenamos por aqui nuevo tema. A donde vas. En breve lo estrenaremos en el resto de redes sociales.
jueves, 1 de enero de 2026
FUMANDO ESPERO
Estoy en la sala de espera de urgencias con un amigo. Ya sabéis que, las horas de espera en estos sitios se hacen interminables y, para colmo, hay huelga de médicos. Empezamos a recordar aquellos tiempos en los que, uno, podía calzarse media cajetilla de tabaco mientras esperaba su turno y los extractores de humo no daban a basto. Una época en la que, los familiares o incluso los propios enfermos, transitaban por los pasillos cigarro en mano mientras el medico que pasaba la consulta con una mano te miraba la tensión mientras que, con la otra, sujetaba un habanos. Eran otros tiempos en los que, podías bajar al bar de la cafetería y atizarte tres whiskys para envalentonarte un poco y, de esta forma, tutear al medico e incluso algunos mas osados discutirle el diagnostico. En este tipo de lugares muchas veces y, según las circunstancias, te la juegas a cara o cruz. Uno solo espera la palabra mágica que, no es otra que: puede marcharse usted a casa. Pero después del mal trago y de volver uno como quien dice a la vida, no se va ha ir directamente al domicilio sin pasar antes por los veinte bares que hay cerca de casa para amortiguar un poco el susto. Además, no es cuestión de empezar rigurosamente la dieta que te acaba de imponer el medico de urgencias, esas cosas se aplazan hasta después de navidades, después del verano o de Semana Santa. Al cuerpo hay que ir acostumbrándolo poco a poco. Si te fumas dos cajetillas de tabaco, puedes ir bajando el consumo hasta los 38 cigarros, lo mismo con lo de empinar el codo, no vas a dejar de golpe los veinte vinos y las dos copas que te calzas todos los días, hay que buscar el equilibrio y, en vez de trincarte un litro de vino comiendo te lo trincas igual, pero con gaseosa. Con la toma de las treinta pastillas que te ha recetado el medico tampoco hay que ser escrupulosamente correcto con las indicaciones, la toma, en vez de hacerla con agua la puedes hacer con un litro de coca cola y unas gotas de ginebra , así ya, de paso, mitigas un poco las resacas mañaneras. Con las fritangas que te metes seis días a la semana mas de lo mismo, en vez de cambiar el aceite de los fritos una vez al mes lo cambias cada quince días y, de esta manera, comes mucho mas limpio. Lo de caminar un par de kilómetros todos los días como te han recomendado igual, con alargar la forrada de copas todos los días hasta bien entrada la madrugada ya es el equivalente a caminar dos kilómetros, teniendo en cuenta la distancia que hay de bar a bar y el trayecto a casa. Por ultimo, para tener controlada la tensión te compras un aparato de los chinos que, generalmente no funciona o funciona a gusto del consumidor. Y con las drogas, te buscas un camello vegano y así la cosa tiene un aire folkloriko naturista. Eso si, cógete la baja que de esta guisa uno no puede ir a trabajar. Patxi Sagarna. FELIZ NAVIDAD .
lunes, 17 de noviembre de 2025
OBLIGADOS A SENTIR
lunes, 3 de noviembre de 2025
EL CEMENTERIO EL ULTIMO REDUCTO ?
Los cementerios ya no son esos lugares con aspecto sombrío y tenebroso que tanto nos mostraban las películas del genero de terror. Un día soleado, uno puede dar un paseo y encontrar calma y relax y, de paso, poner un poco de orden en su ego y orgullo observando a la gente que ha dejado este mundo de forma un tanto precipitada. Pasear por un cementerio puede resultar al final un ejercicio de reflexión, por lo general, uno sale un poco menos estúpido y soberbio de lo que era instantes antes de entrar. Los muertos, con su escrupuloso silencio son capaces, aunque sea solo por unos instantes, de hacernos un poco mas humanos, aunque después nos comportemos como si no fuésemos a morir nunca. Caminar mientras uno observa las caras y los nombres de los que nos han ido dejando puede resultar terapéutico. Mirar a la muerte frente a frente es como una especie de ejercicio de humanidad y humildad si se administra bien y, si uno, esta dispuesto a "leer" entre líneas el mensaje que se oculta en medio de semejante mudez. Uno, también puede observar como la arrogancia tiene herederos, como si la misión de algunos seria la de poblar cementerios para así librase de ellos, pero nada mas lejos. Nadie sabe lo que hay detrás de ese ultimo suspiro y, aunque las opciones de vida después de la vida aumenten entre teorías en boca de personas que incluso tienen méritos científicos y, algunas mas que curiosas experiencias, el silencio de los que se van sigue siendo la gran incógnita. Quizás, los cementerios sean esa simple morada donde mantener de alguna manera el recuerdo terrenal mientras nuestros difuntos transitan por algún otro tipo de dimensiones desconocidas para el resto de los mortales. ¿Quién sabe?. Sea cual sea la respuesta a semejante incertidumbre, la cuestión es que, vivimos para matar y matamos para vivir, no hay nada en esta vida capaz de humanizarnos lo mas mínimo. Pero aun así, iremos a parar a nuestro ultimo reducto democrático, donde unos se entremezclan con otros en medio de un riguroso silencio. Los cementerios son libros de historia, una especie de biblioteca donde se entremezclan infinidad de sucesos, memorias, relatos, crónicas etc. Así que ya sabes. Patxi Sagarna.












