Cuantos besos habrán saboreado tus labios, tus mejillas, tu cuerpo.
Besos de lujuria con despertares de resaca.
Besos sin dueñ@ resbaladizos entre promesas olvidadizas.
Besos imposibles recreados por la fantasía de tu mente.
Besos de portal,donde apuras los últimos minutos de la madrugada entre el silencio o la mirada prófuga de algún viandante.
Besos cansados y perezosos por el paso de los años.
Besos solitarios que caminan con la cabeza agachada.
Amor en renta, donde los besos terminan justo antes de empezar.
Besos de tabaco y alcohol en antros donde, los baños, son santuarios de otras sustancias.
Besos arrebatados por el destino o la tragedia.
Besos con lengua de serpiente.
Besos con la mirada que te atraviesan el alma.
Besos esquivos que solo traen la intención de una noche.
Besos fugaces que quedaron grabados en tu retina.
Aquellos besos que no diste cuando la indecisión se puso presumida.
Besos imprudentes que solo traen insomnio.
El beso que lleva el aroma de la distancia.
El beso egoísta, ese que siempre esperas de otr@s.
Besos que, cuando aspiras los labios, aun sientes su fragancia.
Besos torpes que llevan el sello de la honestidad.