miércoles, 5 de julio de 2023

El CERDO CATALAN Y LA FIESTA DEL CORDERO

 Leo una noticia que dice que, en el municipio catalan de Ripoli gobernado por Alianca Catalana,un partido considerado de extrema derecha, ha saltado la polémica con algunos partidos de izquierda, ya que su alcaldesa quiere recuperar la tradición de "coca, longaniza y chocolate ".Algunos, por lo que leo, han interpretado esta decisión como una ofensa a los vecinos musulmanes del municipio, ya que dicho preparado se elabora con carne de cerdo. Este mismo municipio ya se vio envuelto anteriormente en otro conflicto por el tema de la abolición genital femenina, una costumbre arraigada en algunos sectores de tradición musulmana. Pero vamos al grano de la cuestión. Teniendo en cuenta que la alcaldesa es de un partido de derechas y a mi el cerdo no me hace gracia, se supone que debería alinearme (aunque sea para ir de progre y majo) con los partidos que critican la actitud de dicha alcaldesa. Pero también es cierto que, este afán que nos ha entrado de un tiempo aquí de ser tan correctos con todo me hace sentirme ya hasta ridículo. Y como hace tiempo que tengo autonomía ideológica y que me importa tres cojones que el Hemiciclo de los Diputados se venga abajo con todos dentro, he de decir que, la  polémica del cerdo me parece una autentica gilipollez. Además, ya que vamos de finolis podíamos haber extendido el asunto a la hostelería para que no sirvan alcohol durante las fiestas, ya que los musulmanes no consumen bebidas alcohólicas, y así, de esta manera, tampoco se verían violentados  por la necedad de los embriagados. Pero claro, una cosa es el cerdo y otra las copas. Aquí si nos quitan lo de empinar el codo  terminamos todos locos, a hostias, o en el psiquiátrico con síndrome de abstinencia.  A mi que los musulmanes no coman cerdo me parece perfecto, al fin y al cabo, ellos celebran su fiesta del cordero en la cual sacrifican a uno de estos animales para comérselo. Supongo que a los animalistas (por ejemplo) no les hará ninguna gracia ni lo uno ni lo otro. Pero como en este país de imbéciles cuando cogemos carrerilla no hay quien nos pare (y mas si hay elecciones a la vista) seguramente la cosa se extenderá a otras culturas. Por ejemplo, no me pillaría de susto  que algún lumbreras sin nada que hacer y con mucho tiempo para pensar nos saldría  también con que deberíamos de abstenernos de comer vacas para no ofender a la comunidad Hindú. Seguro que en un futuro cercano tampoco faltaran voces a favor de que se imponga en las discotecas el mahraganat, que no es otra cosa que una especie de reggaeton árabe, por que el otro, el que nos han exportado desde el otro lado del Atlántico ya convive entre nosotros sin que ha nadie se le hayan puesto los pelos de punta, 

Por ultimo, un mensaje a la clase "política" de este país. Déjense  ya de bobadas para conseguir cuatro votos y tómense mas en serio la velocidad con la que este planeta se va deteriorando, no vaya a ser que, dentro de no mucho, catalanes, hindús, vascos, españoles y musulmanes no tengamos un trozo de tocino para echar en el puchero y salgamos con escopetas a la calle a volaros los huevos. Que aun no estamos "vacunados" de todo, y menos de todo lo que queda por venir. Del agua ya hablaremos otro día. Hoy me voy a comer un bocadillo vegano, que estoy de carne, de vacas, de corderos y de cerdos hasta los cojones. Patxi Sagarna.






lunes, 5 de junio de 2023

VIAJAR EN EL TIEMPO.



 El otro día escuchaba un programa de radio que trataba sobre la posibilidad de viajar en el tiempo. El programa constaba de dos partes, una científica y otra fantástica. La primera parte estaba dedicada en su mayoría a teorías de los físicos  Albert Einstein y Nathan Rose, los cuales proponían la posibilidad de la existencia de agujeros de gusano en el espacio-tiempo y cosas por el estilo.

En la segunda parte, se les preguntaba a los oyentes a que lugar o momento viajarían en caso de que existiría la posibilidad de que pudieran hacerlo. El resultado de la encuesta fué curioso. Nadie quería viajar al futuro, supongo que por el miedo lógico de verse uno mismo en situaciones decadentes, o lo que es peor, darte cuenta de que ya no estas porque cascaste el peine y para colmo de los colmos todo Dios está mas feliz que veinte, o incluso mejor. Me sorprendió el resultado del sondeo, pues a una mayoría amplia le hubiera gustado viajar al 22 de noviembre de 1963, momento en el que fué asesinado John F Kennedy. El segundo y tercer puesto correspondía al nacimiento y muerte de Jesucristo. A mi el asunto me pillò un poco estimulado pues acababa de ver un video del Rat Pack, esa cuadrilla de artistas y cantantes capitaneados por Frank Sinatra. Esos tipos que sabían mejor que nadie como sujetar un cigarro en una mano y la copa en otra, porque no todo el mundo lo sabe hacer con el desparpajo, la elegancia y la socarronería con la que lo hacían ellos. Aquellos tipos que con corbata y smoking parecían lo mas heavy y punk del planeta. No les hizo falta ni chupas de cuero ni todo ese artificio que con los años necesitaron otros para aparentar rebeldía o desobediencia. Tampoco les hacía falta la parafernalia escénica que tanta importancia tiene hoy en día, ese derroche de luces, humo, pantallas gigantes, pasarelas que, muchas veces terminan siendo lo mas decente del espectáculo, porque en ocasiones lo musical brilla por su ausencia. Hasta ese momento en blanco y negro me hubiera gustado viajar. Es cierto que en el asunto musical hay cierta similitud en el pasado y el presente. Entonces, se convivía con la mafia y ahora también. Los mafiosos de antes eran dueños de Las Vegas, de los estudios de cine en Hollywood, de los casinos, e incluso tenían poder para inclinar la balanza del voto en un país a su antojo . Los de ahora son cuatro lameculos, algunos dueños o asociados de alguna revista o programa de radio que, intentan mantener un vocabulario macarra, ochentero, pasado de moda, y a los que creo que elevarlos a la categoría de mafiosos es darles demasiado caché. Tipos que en vez de viajar en el tiempo se han quedado atascados en el. Pero ese es otro viaje. Yo, mientras, me comeré un bocadillo de morcilla de avestruz con callos de rana y salsa de uñas de escarabajo con cebolla. 










miércoles, 1 de febrero de 2023

DONDE NO LLEGAN LOS POLITICOS NI INTERNET

 No se nada de ell@s desde hace años. Durante mucho tiempo se dedicaron a perseguir un sueño que, no era otro que retirarse de esta vida de continuo estrés, opresión y atosigamiento para buscar oportunidades en lugares donde los únicos sobresaltos son los que pueda originar la climatología, la enfermedad de algún vecino, o la bombilla de una callejuela que no se enciende. Mientras el resto del mundo nos dedicábamos los fines de semana ha aliviar y anestesiar el ritmo frenético de nuestro día a día a base de apoyar el codo en la barra del bar y darle a la verborrea fabuladora, otros, se dedicaban afanosamente a recorrer kilómetros de coche en busca del lugar propicio donde volver a echar raíces. Y lo lograron. De la noche a la mañana desaparecieron como si la tierra se los hubiese tragado. De algunos se algo, dé otros nada. Hace años que no hacen vida por las redes sociales, probablemente se habrán olvidado del correo, las contraseñas, el whatsapp y toda esa porquería que nos tiene anestesiados una buena parte del día. O es que quizás (como me dijo alguno) las ondas envenenadas de los Vodafone, Moviestar y compañía, no han logrado aun penetrar en la tranquilidad de algunos de estos preciados y remotos parajes. Hablamos de esas zonas rurales que aun existen en este país, esas aldeas y pueblos con escasa o envejecida población. Esa España rústica, inculta muchas veces, aquella que nos mostraban películas como las de Paco Martínez Soria; pues resulta que ahora son el paraíso. Han permanecido imperturbables con el paso de los años y ahora son símbolo de calma, sosiego y serenidad. Lugares donde el COVID ni siquiera a alterado el día a día de los pocos vecinos, o en donde no se arriman los políticos porque habría mucho para gastar y poco o nada para trincar. Allí se marcharon ellos y ellas y lograron su sueño. Mientras, nosotros seguimos pendientes de los virus, las guerras, los ellas, los elles, los Sánchez, las siglas, o de la Shakira y el Piqué, o de los millonarios de turno y sus nauseabundas inmundicias . Eso si, con el codo apoyado en la barra. Patxi Sagarna.







 


jueves, 29 de diciembre de 2022

EL2023 SERA PARA TI

 El 2023 será para ti un volver ha esperar hasta el 2024.

El 2023 significara para ti unas cuantas arrugas mas en tus pesadillas.

El 2023 será para ti otra oportunidad para no hacer nada.

El 2023 será para ti la misma transición hacia la oscuridad.

El 2023 será para ti una traca de cohetes mudos.

El 2023 será para ti un montón de promesas de lo que luego no harás harás en el 2024.

El 2023 será para ti un calendario con doce meses de luto.

El 2023 será para ti una camisa de fuerza en cualquier habitación sombría.

El 2023 será para ti la misma lagrima envejecida transitando por un rostro cada vez mas decrépito.

El 2023 será para ti un delirio transitorio seguido de una tremenda resaca.

El 2023 será para ti un montón de horas huecas paseando por un cerebro vacío.

El 2023 será para ti un brindis mas en los aledaños de un cementerio.

Patxi Sagarna.

PD: No busques en un numero lo que está en tus manos.





 






lunes, 12 de diciembre de 2022

LOS CULOS DEL HOSPITAL

 Hace cerca de tres meses estuve haciendo turismo hospitalario visitando durante varios días seguidos a un amigo. Para romper con la monotonía del habitáculo y de la programación televisiva del vecino de habitación ( Tele 5) solíamos salir a sentarnos fuera en los asientos que hay en los pasillos. Por allí transitaban enferm@s agarrados del brazo de algún familiar, con paso generalmente torpe pero con esa firmeza casi tozuda del que quiere dar un impulso mas a la vida. El orgullo estético se veía desplazado y  remplazado por una simple blusa hospitalaria o una bata de casa, el pudor tampoco estaba en su momento mas álgido por estos parajes, por lo que no era difícil encontrarte con pacientes paseando con la camisola suelta o desatada y medio culo o el culo entero al aire. Todo el maquillaje callejero con el que por lo general intentamos en el exterior disimular el paso de los años o un sinfín de complejos o estupideces, allí, queda anulado. Estamos en versión acústica, como las canciones cuando nacen o las tocas por primera vez, desnudas, sin los adornos ni las parafernalias posteriores. A pelo.

Uno de los días bajé a la máquina a comprar dos botellines de agua y me encontré con Carmen. Carmen es la hermana de un viejo amigo mío. Me dijo que Roberto (que así se llama el) estaba ingresado en la planta del tórax (he de reconocer que cuando escucho a alguien mencionar este lugar me da cierto pavor). Roberto, es un tipo al que le gusta ir "bien" maqueado, está bronceado todo el año a base de solárium, lleva el pelo engominado, gafas de sol, tatuajes, cadenas y sortijas varias. Yo siempre le digo que parece un narco colombiano en versión spanish. Su hermana me acompañó hasta la habitación. Al entrar, me encontré a un Roberto con la mascarilla de oxigeno puesta, tenia unos viales conectadas a los brazos desde los cuales le iban administrando diferentes medicamentos, también había una maquina  que no se que narices marcaba, en definitiva, parecía Franco en aquellas ultimas fotos que le hizo su propio yerno, el marques de Villaverde, en el hospital, moribundo, y que luego (parece) vendió a buen precio. Roberto habla con dificultad, no puede levantarse de la cama, observo que sus brazos han perdido masa muscular hasta tal punto que, no logro leer bien lo que pone en sus estúpidos tatuajes. Veo que el moreno de solárium brilla por su ausencia, tampoco, como es natural, hay ni rastro de cadenas, sortijas, gafas del sol, pelo engominado o ropa estrafalaria. Hay otra realidad que se impone por decreto de urgencia, y no es otra que la de la lucha por la supervivencia. Lo que daría Roberto ahora mismo por poder pasear por el pasillo, agarrado del brazo de un familiar, con su bata y el culo al aire. Es curioso como puede cambiar la percepción de las cosas de un lugar a otro en cuestión de un instante. En estas circunstancias, uno se da cuenta de que su rutina diaria es el tesoro preciado. Cualquier situación cotidiana que hacías con la correspondiente pereza como bajar la basura o ir al super para hacer las compras, ahora te parecen un paraíso. Dos huevos fritos, un bocadillo de chorizo, son en ese momento un inalcanzable manjar de Dioses .En definitiva, tu día a día, se ha visto mutilado de forma inesperada por complicaciones de la salud. Y para colmo, tú, que eres ateo perdido, te ves pidiendo a Dios, a la Virgen del Rocío, y a todo el séquito folklorico celestial que te ayuden a salir bien parado del complicado percance (promesas incluidas).

Tocan la puerta y entran cuatro enfermeras, me hacen salir. Espero fuera cerca de quince minutos para volver a entrar y despedirme. Cuando entro le encuentro irritado, tiene que hacer sus necesidades en unos pañales que lleva puestos y que le cambian dos veces al día. Me confiesa que no lo lleva nada bien, pero, ese pequeño y comprensivo grado de orgullo o amor propio es muchas veces un buen aliado. 

Visité a Roberto de forma esporádica  tres o cuatro veces mas, hasta que vi que, ya podía caminar por los pasillos con su bata y medio culo al aire. Hace unos quince días me lo crucé paseando por la playa de la Concha. Iba con su hermana Carmen, abrigado, muy mejorado, bien engominado, con las gafas  de sol a la altura de su frente, con su bisutería habitual. Me dijo que venia de apuntarse a unas sesiones de solárium.. Yo sonreí, porque en el fondo, me gusta el Roberto de siempre, con apariencia de narco. A mi, como no me gustan los solárium, me fui a un bar y me comí un bocadillo de calamares con salsa de moquillo de caracoles rebozados con garbanzos y morcilla de Angola. Patxi Sagarna 




  




 

 





miércoles, 30 de noviembre de 2022

EL MENU DEPRESIVO

 Como luego tengo que volver otra vez a Donosti y no me apetece andar corriendo, decido quedarme aquí y comerme un menú o plato combinado. Un amigo me recomienda un sitio que está bien de calidad y precio. Al llegar, observo que está casi completo pero aun queda alguna mesa libre. Son la una y cuarto y el camarero me informa que las comidas se sirven a partir de la una y media, así que pido un refresco mientras espero. Tienen puesta la música desde un canal de televisión, el infame Julio Iglesias interpreta la clásica balada de desamor. A este le sigue un tal Álvaro Carillo y a este último otro llamado Otilio Galíndez ( por el acento sospecho que es algún canal de estos latinos). Apuro un trago mientras un tipo llamado Arturo Castro entona un melodrama de aborrecimiento desmoralizante. Algunos comensales miran a la pequeña pantalla con semblante alicaído, apesadumbrados, como si se identificaran con  el lacrimógeno repertorio. Me traen la carta, pero se me hace complicado concentrarme escuchando la tragedia musical de un tipo llamado Juan Gabriel. Empiezo a entrar en un estado folklorico-melancolico  tal que, estoy apunto de llamar a mi médico para que me haga un bizum de antidepresivos urgente, al fin y al cabo, eso de las consultas presenciales es ya puramente anecdótico. Me sirven la menestra que he pedido, está muy caliente, y para mi desgracia mientras espero a que se enfríe un poco caen otras tres baladas con argumentos devastadores. Derramo unas lagrimas sobre el vaso y estoy apunto de pedirle al barman que me las selle, simulando a Nerón en Quo Vadis. La cosa no mejora, y como no podía ser de otra manera a la cita no podía faltar el taciturno y desalentador Alex Ubago, momento que aprovecho para levantarme e ir al baño para refrescarme un poco la cara, pero para mi sorpresa, hay hilo musical en los lavabos. Ya desesperado me arrodillo frente a la taza del wc implorando a quien corresponda que ponga fin a semejante desasosiego. Mientras salgo del baño y me dirijo a la mesa me acompaña Janet y su interminable yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así. Estoy en un estado de abatimiento tal que, hasta el Ave Maria de Schubert me parecería ahora mismo puro heavy metal. Mientras el camarero me sirve las carrilleras que he pedido de segundo plato, sopeso la posibilidad de decirle que me las ponga en bocata e irme a comérmelas al tanatorio que hay justo al lado en el que parece que hay mas ambiente. Mientras devoro la ración de forma apresurada suena otro dramón de Cecilia que me hunde hasta el bajo astral. Tenia la intención de tomar un café, pero sospecho que si lo hago la cosa puede terminar en una hecatombe. Con las patatas aún en la boca me dirijo a la barra y pido la cuenta, momento en que el encargado del local cambia de canal y pone las noticias. 

PD: La comida estaba fantástica, el precio asequible y el personal muy atento y eficiente. A veces,  somos de esos a los que hay que dar de comer aparte. Sera el cambio climático. Patxi Sagarna 



 


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lunes, 21 de noviembre de 2022

NO HAY MAS

 Por las ventanas entra el hedor.

Me ha visitado hoy el doctor

Un cura entra en la habitación

Hoy el futuro es "prometedor"

No hay más no hay más que olvidar el plan

No hay más no hay más para poder llegar 

No hay más que ruido en la azotea 

No hay más no hay más que poder cambiar 

No hay más no eras tan fenomenal 

No hay más por qué se fueron todos.

Hoy me han bajado a tomar el sol 

El desaliento escupe a la oración

Alguien enciende un televisor 

Y el panorama es desolador .

No hay más no hay más que un viejo desván 

No hay más no hay más para celebrar 

No hay más que un hueco en la nevera .

No hay más no hay más que burlar tu afán

No hay más no hay más no hay nadie con quien hablar 

Hoy vas directo a la hoguera.