domingo, 24 de marzo de 2024
LA MUERTE ANTES DE MORIR
lunes, 18 de marzo de 2024
LA DIMENSION DEL COMINO
Nacimos entre guerras y conflictos y todo apunta a que, nos iremos de este mundo dejando atrás mas pugnas y contiendas bélicas, es decir, un verdadero barrizal. Nos hemos pasado media vida intentado estar del bando correcto, nos han tenido entretenidos en un baile de siglas y promesas, entre salvadores, libertadores, defensores, Mesías, Redentores y un sin fin de morralla y patulea indecente que han hecho que, uno, progresivamente haya ido pasando a la dimensión del ME IMPORTA YA TODO UN COMINO y establecerse en ella de por vida. Es el paraíso en la tierra, y consiste en preocuparte de ti y tu entorno emocional mas cercano y punto. Es el estado perfecto para sobrevivir en esta casa de put@s. Es como descongestionar tu cerebro, hacerte tu mismo un autolavado y quedarte con las razones básicas para vivir de forma placida e imperturbable, o por lo menos, lo mas sosegado, calmado y placido posible. En la dimensión DEL COMINO tampoco existen esos actores de serie b que sirven de altavoz de esta chusma. La dimensión DEL COMINO es como volver a tu infancia, a esa inocencia y alborozo innegociables. Es como si de repente y de manera voluntaria te quisieras volver un ignorante para que tu mente y tus pensamientos puedan circular de forma mas fluida y sin la necesidad de tropezar constantemente con la calamidad, la desdicha y la angustia a la que nos intentan someter a diario, y así, por lo menos, esquivarlos en la medida de lo posible. Trasladarse a la dimensión DEL COMINO es una decisión inteligente, es dejar de hacer tuyos problemas que generan o son de otros, es mudarse a la sencillez mental, es transportarte a tu YO interior y refugiarte en el cada vez que alguien intenta sabotear tu armonía. Es la capacidad de anular ipso facto el empeño de otros de querer envolverte en estados emocionales patrocinados por su respectiva perversidad unas veces, ruindad y penuria otras. Es pensar en ti y en mí, es pensar en nosotros para dejar de pensar en ellos, por que el ELLOS ya no esta emocionalmente en tu vida, es como un paisaje remoto y lejano que se ha ido difuminando sin casi darte cuenta. Bienvenidos a la DIMENSION DEL COMINO. Patxi Sagarna.
domingo, 10 de marzo de 2024
ZORIONAK AMIGA
Recuerdo cuando escalábamos la vida a tropezones.
Después te aliaste con la montaña para amortizar aquellos años privada de libertad.
Mujer luchadora y perseverante a tiempo completo. Maestra de la supervivencia y sus contradicciones.
Reclamo para los que a veces se pierden por el camino.
Indomable, dócil, sensible al mismo tiempo sin extraviar su esencia.
De sabiduría impecable e inteligencia tangible.
Poeta de sueños y flechas, dé arranques y revueltas.
Dueña de un inmenso paraíso interior, donde lo recóndito, a veces, se confiesa con el diablo.
Locura y sensatez, espíritu inquieto, mirada trasluciente.
De alas agitadas y vuelos silenciosos.
Alma prohibida para la iniquidad y la tropelía.
Cuando la vida llama siempre estas allí.
Como me decías esta mañana:
Cuando te mueves hacia lo desconocido cada decisión es un acto de creatividad.
Zorionak AMIGA
Zorionak Rakelote
lunes, 4 de marzo de 2024
TROPEZAR CON TU MIRADA
domingo, 11 de febrero de 2024
TU TAMBIEN MERECES UN OSCAR
El otro día recordaba una escena de una película de Woody Allen en la cual, este, tiene que fingir la risa mientras un cómico mediocre y de poca monta le cuenta una serie de chistes ridículos, absurdos y desfasados. Mientras lo rememoraba, pensaba en las veces que hemos tenido que sacar a relucir nuestras dotes interpretativas en situaciones similares, es decir, cuantas veces habremos tenido que forzar nuestra sonrisa o carcajada en situaciones que no nos hacían ni puta gracia, o lo que es peor, para satisfacer el ego de alguien que pensaba poseer dotes interpretativas para la comedia. Pero ya puestos a tirar del hilo he evocado otro tipo de momentos en los cuales uno ha tenido que interpretar el papelón de su vida. Recuerdo un par de veces que me invitaron a comer y el plato estrella era una comida con casi todos los ingredientes que yo aborrezco. La situación rozaba el verdadero cataclismo, ni siquiera un actor forjado con el método Stanislavski hubiera podido hacer una representación con tanto nivel. Por una lado, intentaba digerir de manera forzosa la comida mientras mi mente me proyectaba la imagen de una taza de wc para ir a vomitar, y por otro, mi cara tenia que estar en armonía con la del resto de comensales, participando en la conversación y simulando que todo estaba cojonudo. Otros por mucho menos tienen un Oscar y viven del cuento. Otro tipo de situación incomoda y un tanto violenta en la que uno se tiene que esforzar lo que no esta en los escritos es, cuando coincides por alguna razón, con alguien a quien no soportas y para colmo, el sentimiento es mutuo, es decir, el tampoco te aguanta a ti. Los minutos de ese tipo de encuentros se hacen infinitos, y mientras pones una cara de autentico estúpido, por tu cabeza van pasando imágenes o frases poco amigables y de carácter un tanto violento. Tu cara y tus pensamientos están en total desarmonía y en situación antagónica. Por un lado, pones un careto benévolo, mientras por otro y mentalmente le estas inflando la cara a hostias al que tienes enfrente. Hay otro tipo de actuaciones mas cotidianas, como la de que alguien te este contando algo soporífero o adormecedor, y mientras tu pones cara de interés tu cabeza esta pensando en el par de huevos con chorizo que te vas a comer cuando llegues a casa. El tema de las fotos suele ser también un serio problema con el que hay que emplearse a fondo interpretativamente hablando. Hay personas que se empeñan en sacarte su álbum de fotos, unas fotos generalmente horrorosas, de hace 30 años, pero que bajo su percepción están llenas de algún tipo de encanto o belleza que uno no llega a percibir por ningún lado. Son ese tipo de fotos que generalmente ves en las lapidas de los cementerios cuando vas a visitar la tumba de algún familiar. Fotos envejecidas por el tiempo y que tienen cierto toque folklorico fantasmagórico.
Por otro lado, mis registros para "interpretar" papeles dramáticos son bastante limitados, no me manejo nada bien en el drama, no tengo la preparación suficiente, me limito a poner cara de afligido y no abro mucho la boca. Cuando me dicen, por ejemplo, que ha fallecido el cuñado del primo del hermano de no se quien, generalmente no acierto a mostrar la emoción correspondiente, me cuesta meterme en el papel del abatido o apenado. Tampoco lo es el sexo. Con este ultimo, lo mas que he logrado es fingir un orgasmo mientras me masturbo. En definitiva, seguro que este escrito te ha recordado alguna de esas "actuaciones" tuyas de Oscar. Patxi Sagarna.
domingo, 21 de enero de 2024
NOS HACEN FALTA AZUCARILLOS EN EL TARRO
Esto de andar venturoso por la vida se esta poniendo cada vez mas difícil. En un mundo donde la acritud, la envidia, la perversidad o la animadversión campas a sus anchas, a los jubilosos se les empiezan a poner las cosas un poco cuesta arriba. Por ejemplo, esto de que te presentes en el trabajo, por la mañana, con una sonrisa de oreja a oreja empieza a ser bastante impopular. Y si la sonrisa va acompañada de esa cara de pícaro con satisfacción y unas pocas ojeras, apaga y vámonos. Creo que va a empezar a ser obligatoria la mascarilla, porque no se puede ofender ni agredir al personal exhibiendo semejante rostro gozoso, dichoso o radiante y, encima, tener una salud medianamente decente. Que va a ser esto!.
Eso de ser feliz es para las portadas del Hola, los capitalistas o la jet set, para el resto del mundo ya esta el Facebook, donde puedes aparentar todo lo te salga de los cojones, además, para eso esta precisamente para que, por unos minutos, horas, días, o años puedas proyectar el personaje que jamás (y menos por méritos propios) vas a llegar a ser. Ser o lograr que a tu tarro no le falten azucarillos es un arte, una filosofía de vida que hay que practicar a diario, una predisposición que se logra a través de la constancia y la persistencia, de tener confianza en uno mismo, de no convivir con la opresión y, sobre todo, de no sentarse a esperar a que aparezca alguien y que haga el milagro por nosotros, porque si nuestra felicidad esta a merced o en manos de terceros es porque tenemos un problema grave de personalidad, dignidad y amor propio y, entonces si, entonces si que estamos jodidos. La felicidad es sentirse con ánimos para hacer cosas o afrontar objetivos, la felicidad es motivación, es armonía en el entorno, es ser autosuficiente, es fortaleza en la aceptación, es un sentimiento de bienestar y no es pasajero, si no que perdura en el tiempo. Es una tendencia de la persona por naturaleza que, ha pesar de como le vayan las cosas con sus diferentes circunstancias siempre lograra salirse por caminos de optimismo, aliento, animo e ilusión. Así que vamos a aprovechar las prorrogas que a estas alturas nos brinda la vida y que lo hace con nuevas vivencias, nuevos rostros y nuevas emociones. Esos regalos en tiempo de descuento, esa felicidad añadida e imprevista, esas alegrías inesperadas que te trasladan a otros espacios que contienen una intensa luminosidad. Esa felicidad que se vive y no se amaña, la felicidad sin miedo al mañana, la que derrumba los muros de la nostalgia. En definitiva, lo de los azucarillos en el tarro es una cuestión de actitud, de salud y de constancia, aunque la constancia que es hermana de la pereza, no sea una facultad de la que precisamente hoy en día el ser humano pueda hacer gala. Por lo tanto, para no levantar sospechas ni generar animadversión diremos eso de que, estamos amargadamente felices. Patxi Sagarna






