miércoles, 28 de mayo de 2014

La política,los caciques y otras hierbas

Tengo un conocido que de un tiempo aquí se ha infiltrado en el mundo de la política, cansado de ser un Don nadie, convertirse en un idiota con siglas y codearse con politiqueros de tercera división parece que le ha ayudado en cuestiones de autoestima, ademas sacarse una foto con slogan de fondo y colocarla en el Facebook le da un aire de cache al asunto. No tiene ni idea de lo que ha pasado aquí en los últimos 40 años salvo que el otro día gano el Real Madrid 4-1 y quien es el ultimo novio de Belen Esteban. Le sugerí que echara un vistazo a unos vídeos que hay por ahí de la Transición en Euskadi u otros también interesantes de la Transición Española pero todo le sonaba a chino, así que lo que habla lo hablan otros por él y lo que decide ya lo han decidido otros también por él.
Sus padres son gente de dinero y como el chaval les salio tonto para estudiar lo han arrimado al mundillo del politiqueo, lo que en otros tiempos se denominaba ”un cacique local” o dicho de otra manera, un ignorante al que le dan poder, como esos capos que transitaban en los años 70-80 por Sicilia o Palermo que no sabían leer ni escribir pero podían arruinar un país en menos de lo que canta un gallo. Es de estos tipos que lo mas inteligente que te dicen es que ”si no votas luego no te quejes” el muy ignorante desconoce que aquí el ciudadano se ha ganado el derecho a quejarse sin votar de por vida, ademas votar puede ser un deber (algunas veces lo fue) un derecho, pero nunca una obligación, y puestos a pensar así ademas yo añadiría que también los políticos se apliquen el cuento, es decir, si no has sabido hacer política, gestionar un país o un pueblo, tus infames “equivocaciones” nos han llevado a la ruina etc etc etc ¡¡No te presentes mas bajo ninguna otra sigla, abandona la política cacho cabrón, deja de arruinar al pueblo con tus mortiferas leyes o pégate un tiro si te da la gana!! pero la política es el único delito en el que uno puede reincidir sin que tenga coste judicial alguno, y si no no hay mas que echar un un vistazo y juzgar todo lo que se ha hecho y hace desde una poltrona.Ya lo decía aquel padrino de la mafia siciliana ”la política y el crimen son la misma cosa”
En ese momento a mi amigo le suena el movil y le escucho hablar y pienso ”PATXI, lo mejor que puedes hacer mañana es no ir a votar, no sea que en un futuro no muy lejano algún gilipollas como este termine presidiendo la nación o vete a saber tu que….
PATXI SAGARNA

lunes, 19 de mayo de 2014

La ultima batalla

Fue mejor morir así, en una batalla perdida de antemano donde los disparos siempre vienen por la espalda, no hubo medallas ni salvas de honor, en la trinchera solo quedaban un par de viejos recuerdos salpicados por el barro. Dicen que se rindió al enemigo cuando ya no albergaba esperanza alguna, sonrió aliviado en el ultimo suspiro sin creer ya en nadie en nada ni en si mismo. Olía a traición en el lecho de su muerte, nunca debió abandonar la brújula de su instinto, pero estaba agotado de luchar por devenires ajenos y banderas necias. Sabia que ya nunca mas iba a volver a su casa, esta quedaba muy lejos del pensamiento. Su única compañía fue un viejo fusil roñoso, cansado, demasiadas fatigas a sus espaldas.
Una señora anciana que pasaba por allí coloco una pequeña flor al lado de su deteriorado rostro mientras entre lagrimas confusas susurraba "siempre estuvo en desacuerdo con la vida", una pareja al fondo festeja el fin de la batalla entre efusivos abrazos y cálidos besos, el cadáver se iba alejando en brazos de un improvisado y misero cortejo que lo arrojaron a una fosa común donde allí yacen los olvidados los miserables y los mancillados, los sin nombre y los malvados, la venganza y su pasado. Allí por fin termina su miedo mientras de su camisa aun asoma el ultimo cigarro.... Adiós amigos, fue un placer combatir por  todos ustedes.. mientras, unos niños juegan al escondite en las aceras de su barrio.


miércoles, 7 de mayo de 2014

QUE BAJADA DE PANTALONES

Voy para casa y al pasar por el apeadero veo a un chaval de esos con los pantalones caídos. Al día siguiente charlando con otros tres muchachos del barrio que también se han decantado por la moda (y es que en este país lo de bajarnos los pantalones es algo muy habitual) por lo que les pregunto ¿sabéis de donde viene esto del “saggy” que así se llama lo de llevar el pantalón caído? y lo que me temía, ninguno tiene ni puta idea. Les digo que eso viene de las cárceles yankis de cuando no se podía llevar cinturón por miedo a que los reclusos lo utilizaran para ahorcarse o lastimarse etc, entonces al no llevarlo muchas veces los pantalones les quedaban ”saggy” es decir caídos. Después vinieron los “buggy pants” que eran homosexuales que estaban en el talego y que prestaban sus servicios a otros prisioneros, así que cuando llevaban el pantalón caído era señal de que querían mantener relaciones sexuales, después vinieron los cantantes de hip hop que popularizaron la indumentaria y aquí esta entre nosotros.
Tal y como somos que a nadie le extrañe que dentro de no mucho tiempo nos salgan políticos con los pantalones ”saggy” y nos den los mitines rapeando. Porque aquí pueden venir un montón de ingleses borrachos campar a sus anchas y destrozar todo lo que pillen, los astros del futbol nos hacen bailar al son del merengue o como se llame, los cines se llenan (salvo rara excepción) de películas made in yanki, los festivales de rock apestan a grupos extranjeros algunos en horas bajas pero que aun encuentran aquí su filón etc etc, hemos perdido la batalla en las calles por que no hemos defendido nuestra cultura, y que nadie me venga diciendo eso de que nosotros también exportamos nuestra historia a otros países o que hay que estar abierto a otras culturas y ser integrador, por que una cosa es una cosa y otra es ser directamente imbécil que es lo que nos pasa aquí. ¿que cultura vamos a exportar nosotros a otros países? para exportarla hay que tenerla y aquí ya no queda una pizca de identidad, ademas en cuanto pasamos la frontera y abrimos un poco mas la boca de lo debido nos echan a patadas o nos sacan los colores por que somos el hazme reír de toda Europa.
Voy a revisar mis pantalones no vaya a ser que alguno me quede caído y me den mas por culo de lo que nos dan ya. PATXI SAGARNA


lunes, 5 de mayo de 2014

La resaca del 1 de mayo y los patrioteros de taberna

Celebrar el 1 de mayo en un país como este tal y como están las cosas es como si un enfermo terminal celebra su agonía hacia la muerte. Con todas las personas que he hablado y que han acudido algún acto conmemorativo, todas tenían algo en común, la comilona de después, unos tenían mitin-comilona, otros manifa y comilona o manifa concierto y comilona, otros sidreria, y otros manifa folklorico festiva con comilona después, y luego guardamos las chapas, las banderas y las camisetas en al armario y hasta el año que viene. Pero ya sabéis, en este país se soluciona todo con el codo apoyado en la barra de un bar, y ya con la lengua ligera por los tintos o las cañas, entonces nos convertimos en unos patrioteros de taberna, tenemos ”cojones para todo” pero cuando el alcohol esta en su pleno apogeo. Alguien dijo eso de que “el vino envalentona a los cobardes”. Ni siquiera se puede decir lo de ”son los mismos perros con diferentes collares” por que es un insulto a tan noble animal, los perros ladran, muerden y defienden su territorio con uñas y dientes.
La derecha nos viola impunemente y sin necesidad de vaselina por que nosotros volvemos a poner el culo una y mil veces. Siento repugnancia hacia ciertos lideres sindicales que nos han vendido al capitalismo y a la patronal sin que les tiemble el pulso, y ahí están, a pie de pancarta, defendiendo los derechos de no se que ni quien.
Me encuentro con Manuel, tiene cerca de 90 años, rojo, de izquierdas hasta la médula, toda una vida comprometido con la lucha y le pregunto: que Manuel ¿no has ido a la manifestación del 1 de mayo? levanta la cabeza y entonces me mira, observo que se le cae una lagrima mientras con su mano me acaricia la cara, y a mi que queréis que os diga, se me cae el alma al suelo.
 patxi sagarna